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Volviendo del parque me engañó en el súper con una caja de bombones Lindt, introducida subrepticiamente en la cesta. Le dejé, por pura empatía. Le dije, además, ya saliendo, que esos bombones-bola eran mis preferidos, porque a medida que los vas chupando va apareciendo la crema de chocolate de dentro, que se deshace en la boca. Así fuimos volviendo a casa, chupando la cobertura, con la mejilla abultada. Y al entrar a casa, la cobertura ya se deshacía y llegaba... lo mejor. Mateo alzó los bracitos al cielo:-"Voy a gritar al mundooooo: ¡cremaaaaaaaaaaaaaa!".
El chiste que nos hemos inventado es:-¿Qué tienes si le pones a una uva dos ruedas y un manillar?-¡Una bemeuva!En consonancia con la obsesión de Mato y Luc con las motos: Luc es más de "emeuve"; Mateo tiene debilidad por la Ducati Monster. Qué tópicos taaaaaaaan certeros.
Unos pocos minutos antes de este paseo cenital, mantenían una pausada conversación de desayuno:Luc: ¡Mida, un pantel! Mateo: No es un pastel, Luc, es una madalena.Luc: ¡Mida, un pinchocho!Mateo: No, no es un bizcocho...Igual Mateo va a ser traductor simultáneo. O políglota.
Luc mira hacia afuera y zanja: "Tero sadid". ¿Y a dónde quieres ir, Luc? "A Fod-menteda". Tan chiquito y tan centrao.