sábado, 31 de enero de 2015

FútbolCasa


Se hacen faltas sin piedad, se chutan de mala manera y a veces hasta juegan limpio. Por encima, se hacen uno, se buscan y completan. De cambiarse la camiseta ni hablan, tampoco hay que pasarse.


Entre panes


En los alrededores de Panic, que son los de nuestro día a día, a veces ponemos nombres a las hogazas y damos cuenta de lo que se ofrezca en la Cofradía del Santo Bocata. 


Fragmentos


Hay momentos, en medio del desequilibrio natural, de la rutina sin apenas vernos, encontronazos y divergencias, que nos vemos y recuperamos, con el pasado que nos recuerda por qué. Este fue uno. Fragmentado y nuestro.






Tan pichis


Lenguas azules, prueba forense del algodón de azúcar más descomunal del universo. Con todo, se quedó chiquito entre cuatro bocazas. Dia de taller, paseo, sushi, bicis y concierto. Tan pichis. 



Bigotes


Un solo bigote pegado a una pajita nos da pie a todos a ser mil caballeros de buenas maneras.



Comiendo con Adrià


Empezamos la expo de Adriá con un momento repatético de aquí la madre acordándose de que tiene en el bolso dos calabacines y unas zanahorias justo cuando lo están pasando por el escáner. Obviando dignamente la mirada con la ceja en alto del señor guardia de seguridad, nos adentramos en la cosa gigante que ha montado Adriá, sin necesidad de vocalizar. Nos sentamos a su mesa proyectada y atrapamos platos al vuelo. Pero no conseguimos bocado. Menos mal que tenemos un calabacín de emergencia.


Cosas que hacemos en casa


"¿Hacemos manualidades?", nos sopla Mateo en las tardes ganadas al tiempo. Y sí, claro. Cartón, pinzas, papel, pegamento, algodón de oveja, piratas a estribor, tiburones de masa, cajas de huevos zombies, huesos en medio folio y conversaciones a punta de pistola, con perdones y perdonados en rojo. Estas tardes son mucho. Oírles.